jueves, 10 de marzo de 2011

Media noche y una lágrima.

Yo suspiro por un sueño insoñable, por un deseo indeseable.
No quiero  soñar, ni pensar, ni llorar. Ni siquiera reír, porque sé que al final voy a caer. El cielo se ha roto. El mar llora a la ausencia, el miedo ríe  tu presencia. La pequeña se ha ido, ha dicho adiós, no he querido oír sus palabras, pero las he oído. Tan solo lágrimas, ¡no tristeza!, no quiero que vengas, llevate el mar, traeme la luna, trae la felicidad, trae a la pequeña. Solo suspiros desechados en un mar estrellado.