lunes, 20 de diciembre de 2010

Las noches llaman a tu sol y mi suspiro come tus rios.

El cielo es azul, de repente llora, de repnte tiene su sonrisa, de repente la guarda y luego desafia, no confias.
Necesito ese susupiro, el que me dice que nada es importante el que me grita que soy compleja.
Mira desde el cielo el mar que con tus ojos brota la alegria, desde el cielo salta al sol y con tus besos se hara grande, grita a los angeles y con tu salto no entenderas el mal.
Nunca es tarde para ver a la luna, amiga del sol, comprmetida con las estrellas y su hija, Venus pide verte de rodillas suplicando no temer a los malos recurdos, a las imposibles sonrisas y al futuro más raro.
Y de repente estoy equivocada, de repente estoy en el otro lado llena de gente con nubes en los hojos que rompen mis lagrimas, de repente el cielo se abre y tengo que hacer un esfuerzo para que la lluvia no anule la miradal, mis manos gritan, mi corazon pide ayuda y mi cabeza se va.
No necesito respirar, ni odiar, ni partir las hojas que caen de los arboles que no tienen fuerza para sujetarla, ni querer a la verdad.
Dime que te quedas conmigo, dime que me puedo levantar dime que si me giro tnego la sonrisa dibujada, dime que no se llorar y dime que me quieres de verdad.
No se andar , no tengo paso firme, no tengo nada.
Es un cuarto donde el aire no respira donde el tiempo de cuenta y donde alimentas a la comida.
Mira lo que te regalan, mira lo que no te arrancan, mira lo que no es verdad.
Mirame y moriras, sueña con estar en el cajon porque los menos importantes no pasan hambre, los que no gritan ni miran, pero mueren de medio en el cajon.
Enciende la bombilla cruza los dedos sin hacerte daño y deja que el tiempo te mueva, y que tu lamento no sea un te quiero, cuenta las sonrisas de tus sentimientos y las muertes de tus recuerdos, te pierdo cuando te vas y grito tu castigo.
Asomate en mi ventana y dime que sabes, que conoces y que te queda otra cara, que tu premio es la flor que puedes alcanzar y que tu castigo el sueño del demonio.
Se que el teimpo hace mal, que no cura, que solo mata, que solo rie y que nunca llora, siempre pienso nunca estare en blanco, siempre guardo los colores que me entregaste y me pondre el traje de tu muerte y te sacare de tu entierro.
Ya se que no lo sabes, se que te enrredas sin saberlo que no puedes salir de mi cabeza, llama a la paciencia y poco a poco conseguiras la rareza.
No hay manera de sacarte de ese mar, de esos pozon que te atrpan, que no te dejan pasar la fronteras, en los que te conviertes la reina, aunque no lo creas, ahi eres mas feliz, que las sirenas.

En los tiempos de rosas los ladrones se esconden en los armarios y los niños salimos a la calle para gritar cuando nadie nos oye, son esas pequeñas cosas que no nos roba las madurez, las que no se guardan ni un papel, ni en un cajon.
El viento nos arrastra y la lluvia nos disuelve.
Lloremos cuando nadie nos vea y cuando el sol seque el mar.
Paula

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