domingo, 26 de diciembre de 2010

El bailarin de la media noche.

Dicen que en cada espina
 la perla mas bonita
se guarda en la parte mas valiosa,
en el pecho de su cuerpo
o en el alma de su boca.
Cuando creo que el cielo brota el silencio,
 diez minutos, solo diez minutos,
 despues sonrio y me doy cuenta de mi verdad, de tu verdad.
El oro esta guardado,
 el beso se lo han llevado y mi vida cuelga en tu perchero.
El pajaro canta nuestra melodia,
no deja huellas, ni escucha, el no piensa.
Llora, como el viento en tu boca.
Rie, como el sol en su promesa.
La paciencia, su fruto, ellos y ellas lo han robado.
Monotonia en este instante, monotona la vida, monotono nuestro dolor.
Mandame irme, echame,
dime que estoy preparada,
que mi medio es autosuficiente.
No me quieras, pero siente mi pecho.
Las ramas mueven a su vida,
La luna guarda su tesoro,
el tesoro que no quita,
el tesoro que no adorna,
el tesoro que enamora.
Y despues de su tormenta, sujeta el sol,
o el viento no saldrá.
Estaba, estaba como el cero lo permite,
como la ola me dejaba.
Caminaba tan despacio,
que el tiempo no era mio,
que él, ignorante de tus bellas artes,
no las transformaba.
Nunca acortó tu ira,
ni hizo posible que
la media luna
enseñara la mitad de su secreto.
La firma cerro mi ventana,
apago la luz,
dijo hasta mañana.

Paula.

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