domingo, 7 de noviembre de 2010

Nos robaron la fuerza que nos quedaba.

Cada día envidio más la fuerza, la dureza de poder resistir y no derrumbarse en la parte mala de la subsistencia, que las lágrimas no rocen tu cara por impotencia o miedo a mirar hacia delante, al futuro, a gritar-¡Puedo! o siemplemente a tu vida, creer que no puedes con las cosas, que el mundo se te viene encima , que las pequñas cosas de la vida te duelen o que solo faltan segundos para llorar. Que echen a la rabia, el miedo y la impotencia o puede que eso es lo que te haga fuerte, que el daño haga un escudo y que las lágrimas hagan un muro para que el daño no se apodere de tu vida.
Paula.

No hay comentarios:

Publicar un comentario