jueves, 11 de noviembre de 2010

El segundo plato de la tristeza.

Ahora ni a ti ni a mi nos va bien.
Pero cuando podiamos ayudarnos la una a la otra, la fustraccion y el daño, no nos dejan.
Yo quería estrenar la confianza y que te quedases conmigo, no era complicado, pero la circustancia lo hizo.
Pasó porque pasó.
Disimularé que no importa, cuando en realidad me come.
Porque de este lio saldré y luego volveré a otro.
Pero si en los momentos difíciles las amigas no estan ¿Cuándo están? ¿Solo para bailar?
Y no pasó, cuando todo va bien algo lo fastidia y ahora, solo podemos agarrarnos fuerte y pasar juntas la tormenta.
Pero si no te importa, si te da exactamente igual, si el nudo en la garganta se te ha ido, dimelo, entonces diré menos mal que guardé las fuerzas de ayer.
Creo que he aprendido, por suerte o por desgracia, pero el tiempo arregla las cosas.
No quiero que haya lágrimas, porque iré un paso adelante, para que el lloro no cambie los planes y vuelva la mala suerte.
Seguimos siendo amigas, eso no nos lo quita nadie, pero en una mala racha.
Sé que soy tonta, tonta por no aprender del pasado, pero ahora aprenderé, callaré y escucharé, por una vez preguntaré al destino.
¿Qué facil, no? No creo, desde fuera más facil, pero la suerte no se busca ella lo hace por ti.
Pero alomejor se acabara, porque todo tiene su punto final.

PAULA.

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